Para la elaboración del cartel de la mesa de análisis del 8M, se desarrolló una primera propuesta que consistía en una paleta de color en tonalidades moradas, aplicada tanto al fondo como a la información.
Para evitar la pérdida de legibilidad, se utilizó una base blanca que, a su vez, se transformó en un segundo elemento decorativo al darle la silueta del rostro de una mujer.
En cuanto al fondo, se incorporaron diferentes rostros de mujeres, representando al público objetivo al que se buscaba dirigir el mensaje, bajando la transparencia de la imagen para evitar la sobre saturación visual de elementos.