Integrado como parte de una colección de ilustración personal, este proyecto exploró el desarrollo de la técnica de pintura digital directa. El proceso inició con un boceto estructural simplificado que sirvió como guía anatómica y compositiva; sin embargo, el núcleo del reto técnico consistió en prescindir del dibujo de línea limpio. En su lugar, se trabajó mediante la superposición progresiva de capas cromáticas y el modelado de manchas, aplicando teoría de la luz y el color de forma directa hasta consolidar un acabado semirrealista.